jueves 11 de octubre de 2007

Coje aire...

Y por votación popular de mis neuronas voy a dejar de ver las notícias.

Porque de verdad...
Que si ETA que si Al Qaeda, atentados, robos, muertes, Birmania, los turcos se quejan, Bush suelto por ahi, mujeres maltratadas, que si los catalanes esto que si los catalanes lo otro, el PP desquiciado, las hipotecas, guerras, hambre, sida, violencia en general, niños soldado, islamistas radicales, cristianos radicales, envidias, secuestros, violaciones, pedofilia, tráfico de drogas, tráfico de mujeres/niños/prostitutas, maldad en general...

Y mira tú por donde...

resulta que a los de McLaren, que sus problemas al menos laborales, se reducen a aguantar a un tio borde o a un equipo puñetero,
que problemón pobres...
que resulta que les han metido un inspector de la FIA, que el pobrecillo Alonso se siente abandonado.

La madre que los...



3 comentarios:

acoolgirl dijo...

La verdad es que hay dias en que las noticias dan asco. Entre las desgracias que ocurren y las mamarrachadas... ya no hay diferencia!!!

Un besoteee

Vivas dijo...

Concuerdo totalmente contigo. Resulta asqueroso que ahora se le dé más importancia a una mierda de carrera de coches entre dos pilotos picados entre sí.

Si te soy sincero, a veces pienso que esta clase de gilipolleces las usan los gobiernos para distraer a la gente de los problemas y errores en política y demás asuntos importantes. Quizás sean paranoias mías, pero de verdad que lo pienso...

Besos!!!

Ramma dijo...

Eso en realidad ocurre a todos los niveles... fíjate que cuando estamos inmersos en un problemón que nosotros pensamos que es de verdad, siempre habrá a nuestro alrededor a quien no se lo debas contar, porque sabes que con razón, le parecerá ridiculo. Y viceversa.

Los problemas son relativos, y también van en función de lo que hayas tenido que sufrir hasta el momento: quien nunca ha sufrido, tiene "problemas" que parecen estupideces, pero hay que estar en su piel para ver que sí. Que desde su vida y su personalidad sí son problemas.

Pero no es tan grave como lo pintais: todo el mundo distingue entre los problemas reales de la sociedad, y los asuntos del ocio, que son menos importantes.

Y todo el mundo tiene derecho a poder evadirse de sus problemas con las cosillas que les pasan a los privilegiados.

Son temas de conversación ligeros, que consiguen que podamos hacer vida social y hablar de cosas que no son tremendas. Es una vía de escape. Si no hubiera esa "frivolidad", si la prensa fuera toda seria y trascendente, no habría posible conversación ligera con amiguetes.

Yo, incluso en los días más tremendos políticamente hablando, en el trabajo con los coleguillas hablo del Madrid y de Alonso. Y menos mal, porque si no, sería una agonía. No todo el mundo que te rodea es adecuado para hablar en profundidad. Tiene que haber de todo para hablar.

Lo malo es confundirse. :-)